Aldo Franchetti, su esposa Sabrina Saperi y su hijo Stefano junto a Nando Parrado.

Nando Parrado Wines es el nuevo proyecto de vinos de Fernando Seler Parrado Dolgay, deportista, productor de TV, escritor, disertante internacional y empresario, conocido por ser uno de los sobrevivientes de la tragedia de Los Andes, ocurrida en 1972. (Ese octubre, un avión que trasladada a un equipo de rugbiers uruguayos se estrelló en la cordillera. 29 personas murieron y 16 fueron rescatadas entre el 22 y el 23 de diciembre de ese año, dando lugar a una increíble experiencia de supervivencia).

50 años después, como una manera de contar esta historia de una manera particular, Nando Parrado, junto a Aldo Franchetti (con quien la amistad entre sus familias los une desde hace años) y a Nicolás Fernández Deotto, decide encarar un proyecto vitivinícola en Mendoza.

“Compartimos con Nicolás el gusto por el buen vino y todo el entorno que lo rodea. Como emprendedores, siempre nos atrajo la idea de crear un vino juntos.

Nicolás Fernández Deotto y su esposa Cecilia López junto a Nando Parrado.

A fines del 2020 le propusimos a Nando sumarse al proyecto como modo de conectarse con Mendoza desde otro lugar y homenajear esta amistad de tanto tiempo. Para los 3 es un gran desafío”, comenta Aldo Franchetti.

Sobre el proyecto

Los vinos Nando Parrado Wines se elaborarán con uvas provenientes de las fincas del viticultor Manuel Pelegrina en el Valle de Uco. Están ubicadas en las microrregiones de Gualtallary y El Peral (Tupungato) y San Pablo (Tunuyán). La asesoría enológica está a cargo del enólogo Matías Michelini.

“Los tres viñedos se encuentran entre los 1.200 y 1.600 msnm, con suelos pobres y minerales, en una zona de gran amplitud térmica y un clima predominantemente soleado.

Estamos en plena etapa de elaboración de la primera partida y lo que podemos adelantar es que será un proyecto boutique, con vinos de alta calidad que reflejarán las características maravillosas de su terroir”, indica Aldo.

“Nando Parrado Wines fue gestado desde el corazón y encuentra en el vino, el mejor camino para transmitir un mensaje de amor a la existencia, encuentro con los seres queridos y calor de un momento compartido. Queremos que el testimonio de Nando sea inspiración para generaciones actuales y venideras mediante el vino como medio de trascendencia”, remarca.

Una amistad para siempre

Al consultarle a Aldo cómo nació la amistad entre las familias Parrado y Franchetti, nos cuenta:

“Enrique Franchetti (hermano de Domingo Franchetti, mi abuelo) conoció a Ricardo Echavarren (padre de Rafael, uno de los chicos fallecidos en la tragedia de Los Andes), en un viaje en barco a Europa y se hicieron muy amigos.

Nando Parrado

En 1972, a los pocos días de difundirse la noticia de que había sobrevivientes del accidente, Ricardo llamó a Enrique (quien era de San Rafael, la ciudad más grande y cercana al lugar) y le pidió ayuda para cumplir el deseo de su hijo antes de morir: regresar a Uruguay y no quedarse en esas montañas.

Seler Parrado y su hijo Nando querían subir al lugar de los restos del avión cuanto antes. Por ese motivo se contactaron con Juan Carlos y Ana (mis padres) y organizaron la primera excursión al lugar. Un enero muy frío, el de 1974, subieron por primera vez. Desde ahí, y durante 18 veranos consecutivos, la casa de la calle Entre Ríos de los Franchetti fue la sede logística para organizar todas las visitas de los Parrado al Valle de Las Lágrimas, donde nació y se cultivó una gran amistad”.