Este es el caso de una empresa fundada en Mendoza por cuatro socios con distintas profesiones y el mismo interés por el mundo cripto. Manuel Manzur es contador, Martín Diego Saal es licenciado en Turismo, César Pérez es analista programador y Lemis Asenjo Vásquez es técnico en Mantenimiento e Industria.

“Al inicio de la pandemia, los cuatro nos vimos obligados a pensar en nuevas alternativas para generar ingresos extra sin dejar de cumplir con nuestras obligaciones laborales. Todos compartíamos el entusiasmo por las criptomonedas y su evolución. Incipientemente, fuimos tomando contacto con personas que querían comprar y las asesorábamos de manera informal.

Nos dimos cuenta de que era una actividad que realmente nos gustaba y a fines de 2020, cuando todo comenzó a flexibilizarse, comenzamos a reunirnos y a pensar en formalizar el proyecto. Así llegamos a constituir una sociedad anónima y a abrir una oficina en Montevideo 545 de Ciudad en febrero de 2021 donde trabajan 8 personas”, comenta Manuel Manzur sobre los inicios del proyecto.

La confianza, clave para el crecimiento

“Si bien hay una gran cantidad de plataformas digitales para la compra y venta de criptomonedas, creemos que es muy importante contar con una oficina con atención al público.

Nuestro propósito es que, tanto empresas como particulares, conozcan todo el abanico de posibilidades que brindan las criptomomendas como alternativa de resguardo. Cualquier persona puede invertir desde $ 100 en adelante. En Mendoza, el ticket promedio de los particulares es de entre $ 10.000 y 25.000.

Las transacciones se concretan por transferencias bancarias o tarjetas de crédito y los inversores pueden visitarnos personalmente, ingresar por nuestra página web o contactarnos por WhatApp. En todos los casos, es fundamental el asesoramiento personalizado para acompañarlos, generar confianza y seguridad.

De hecho, a lo largo de este casi año y medio, hemos organizado charlas de capacitación con el propósito de que más personas aprendan sobre este mundo desde el momento cero”, destaca.

No todo es bitcoin

Al consultarle a Manzur sobre la actualidad de las inversiones cripto, destaca: “No todo empieza y termina en el bitcoin. Esta es una moneda que generó mucho interés en su momento y se transformó en un activo especulativo que llegó a costar US$ 70.000. Hoy está bastante golpeado pero aparecen nuevas tecnologías blockchain validadas por la criptografía, en algunos casos atadas al valor del dólar, al del oro o al del arte digital, que tienen otro alcance. Por ejemplo, Ethereum permite el desarrollo de finanzas descentralizadas, invertir y pedir préstamos.

“Hoy el Bitcoin está bastante golpeado pero aparecen nuevas tecnologías blockchain validadas por la criptografía, en algunos casos atadas al valor del dólar, al del oro o al del arte digital, que tienen otro alcance”, dice Manuel Manzur, uno de los fundadores de PMSA Capitales.

También hay un auge por los NFT (activos digitales encriptados que representan algo único y, por lo general, están relacionados a grandes obras de arte) y por los juegos cripto, mediante los cuales se puede invertir en personajes para pasar de nivel y ganar dinero”.

En cuanto a los recaudos a la hora de invertir, señala: “Siempre asesoramos a los inversores en tomar conciencia de la decisión que se toma. Recomendamos ser prudentes y destinar fondos pequeños ya que son inversiones a mediano y largo plazo.

Los mercados están convulsionados, venimos de una pandemia, una guerra y altos niveles de inflación, lo que genera muchos cambios en las políticas monetarias.

A pesar del contexto internacional, las criptomonedas permiten resguardar ahorros y en algunos casos, dolarizarlos de manera legal”.