La familia Rosberg presentó en sociedad el Club House de La Morada de los Andes es un desarrollo del Fideicomiso Los Arbolitos, operado por la empresa argentina Ushay Forestal SRL. El presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers Andrés Rosberg, su padre y sus hermanos son los autores de este proyecto que comenzó en 2006 con la compra de 409 hectáreas en una zona clave para la elaboración de vinos de alta calidad: justo en el límite entre Vista Flores y Chacayes (departamento de Tunuyán), al Norte de Clos de los Siete. Esto se hizo mediante un Fideicomiso que se dedica a la producción de uva con un viñedo en actividad desde 2010 (aunque el proyecto comenzó en 2006), denominado Los Arbolitos. Con el tiempo algunos de los inversores plantearon la idea de hacer un desarrollo inmobiliario. Así nació Morada de los Andes, con 83 lotes para viviendas y un viñedo de 1,2 hectáreas propias del loteo para elaboración de vino, de los cuales ya 12 lotes tienen propietario. La gente que invierte en lotes ya había invertido en el Fideicomiso Los Arbolitos, en su gran mayoría. Cada lote tiene 2.500 m2 cuyo valor arranca en U$S98.000. “Ya tenemos gran parte de la infraestructura montada, los caminos de acceso, el tendido eléctrico con cable subterráneos, el Club house donde pueden alojarse mientras construyen su casa, con tres suites y un departamento”, comentó Rosberg. El club house estará funcionando a pleno, en junio cuando empiecen la construcción de tres viviendas, que pertenecen a 10 familias de Texas. “Mi familia también construirá su casa aquí, probablemente el año próximo a esta altura tengamos unos cuantos edificios en marcha”, estimó Andrés. La familia Rosberg es dueña del hotel Fierro en Buenos Aires y la idea es que exista interacción entre ambos, con eventos gastronómicos y degustaciones de vino. “Vamos a seguir haciendo el Cruce de los Andes a caballo, tenemos cerca en el Manzano, Manantiales un valle donde hay nieve de primera calidad seis meses al año. La idea es poner snowcats para poder llevar a nuestra gente a esquiar”, adelantó. El negocio del fideicomiso Quien invierte en el Fideicomiso Los Arbolitos tiene una pequeña ganancia marginal por la venta de los lotes de Morada de los Andes. Hoy quedan 10 unidades disponibles del Fideicomiso; cada unidad vale U$S50.000 y equivale a poco menos de 1 hectárea; la tierra está incluida y plantada hasta que entra en producción. La misma operación paga el mantenimiento del viñedo y lo que sobra se reparte entre los miembros del Fideicomiso. La propiedad tiene 409 hectáreas y cuando terminen de plantar habrá 334 has cultivadas. El Fideicomiso también tiene un plazo y cuando éste se termine se venderá, o se distribuirán las ganancias, o bien se renovará el Fideicomiso. Con la uva del viñedo 1,2 has denominado La Ñusta, que es propiedad de loteo en tanto, se elaborará un vino en una pequeña bodega experimental. “A cada propietario se le dará un par de cajas de ese vino para que puedan degustar aquí. El producido se venderá en el club house o bien se venderá como vino a granel, ese dinero irá a mantenimiento del loteo a fin de que los propietarios paguen expensas bajas”, dijo Rosberg. Rosberg le ofrece asesoramiento a cada productor que tenga una intención de elaborar y trabajar con vino. “Acá tenemos la mejor uva posible, yo tengo buena relación con las bodegas de Mendoza y la idea es tomar cada proyecto de cada inversor y ver cuál es la mejor forma de ponerlo en marcha, porque mucha gente elabora y después no sabe qué hacer con el vino y tiene que afrontar costos altos para venderlo, o venderlo al mismo proyecto que se lo elaboró, por precios no significativos”, dijo Andrés. Hasta el momento la inversión total realizada, desde el inicio del fideicomiso vitícola Los Arbolitos en el año 2006 hasta ahora, asciende a 44 millones de pesos. “Se trata de una excelente posibilidad de inversión en dólares (al cambio del BNA) que cuenta con una financiación de hasta cuatro años con tasas que van de cero (en caso de anticipo de 50%) a 8% anual”, dicen los impulsores del proyecto.

]]>