Desde julio, si todo sale como está previsto, los mendocinos contarán con una nueva alternativa para tratar el cáncer. Fuesmen (Fundación Escuela Medicina Nuclear) adquirió un acelerador lineal para realizar radioterapia guiada por imagen, que sirve para atacar con mayor precisión la masa tumoral, evitando dañar las áreas sanas del órgano comprometido por la enfermedad.

De este modo, la radioterapia tendrá menos efectos adversos para el paciente, ya que disminuyen la cantidad de diarreas, la sensación de cistitis, las náuseas, la toxicidad por irradiación que sufre el intestino delgado y también afectará en menor medida los músculos cardíacos o la glándula tiroides.

El equipo de IGRT (tratamiento radiante guiado por imágenes) fue comprado a la empresa Varian y costó US$1,5 millones. Es el único en su tipo en Argentina, por lo cual las expectativas de su impacto son muy altas. Por el momento, los técnicos de la fábrica están en plena calibración del equipo y están a la espera de algunas actualizaciones para terminar la instalación.

La ventaja que ofrece esta nueva tecnología es que el oncólogo radioterapeuta puede ver lo que está irradiando a través de una pantalla que tiene incorporada el aparato.

Sergio Binia, coordinador médico del Servicio de Radioterapia de Fuesmen explicó: “Hace muchos años, la radioterapia se basaba en maniobras semiológicas. Es decir: el médico con la vista y la palpación delimitaba las zonas que se debía irradiar y las que se quería proteger. Después se empezaron a usar como guía las radiografías y luego se sofisticó un poco con radioscopía. Uno de los máximos avances que hizo la radioterapia fueron los planes basados en tomografía computada, que ofrecen reconstrucciones tridimensionales del órgano para poder irradiarlo, localizando las áreas enfermas. Lo que estaba faltando era un equipo de radioterapia que, a la vez, tenga una facilidad de detección de imágenes mientras aplicamos el tratamiento”.

En otras palabras, antes se hacía el plan de irradiación con una tomografía computada de cierta antigüedad.

Ahora con esa información en el IGRT se puede verificar y garantizar que todas las fracciones del tumor están en el mismo lugar y si hubiera algún tipo de cambio, el mismo equipo hace la corrección automática, “persiguiendo al tumor”. De ahí su gran precisión para atacar sólo las células cancerosas.

El tratamiento por radioterapia guiada por imagen está pensado para aquellos tumores que por su localización anatómica y tamaño son difíciles de tratar por otros tipos de métodos.

Es decir, si el tumor es muy grande y de fácil visibilidad, no será necesario acudir a este aparato.

Creen los especialistas que será más utilizado por los pacientes que tengan tumores en “órganos móviles”, esto es, aquellos como el pulmón, la vejiga, la próstata o el intestino que se mueven en el mismo momento de la irradiación.

Cada plan de tratamiento por IGRT cuesta alrededor de $70 mil y por esto serán el equipo médico de Fuesmen y el profesional tratante del paciente, quienes analizarán en qué casos es necesario aplicar este tipo de irradiación.

De todos modos, la idea es que esté disponible para todos los mendocinos, con o sin obra social. Fuente: Diario Uno

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