Hace un mes Mendoza se convirtió en la primera Indicación Geográfica (I.G.) para el aceite de oliva virgen extra (AOVE) de Argentina, y este jueves próximo (7 de julio) se llevará a cabo la imposición de la misma, lo que implicará que a partir de ese día podrá utilizarse como distintivo de calidad en el mundo.

“Haber alcanzado la primer IG de AOVE y que sea de Mendoza habla de la capacidad de organización y de trabajo que tenemos los mendocinos, incluso en las situaciones más adversas. Este sello de calidad es muy importante para todos los productores que elaboran excelentes aceites de oliva virgen extra, pero va a ser una gran oportunidad para las pequeñas marcas que elaboran excelentes productos pero no tienen la posilbidad de llevar a cabo campañas de marketing ni comunicación”, aseguró Gabriel Guardia, enólogo especializado en aceite de oliva, gerente de Olivícola Laur y uno de los investigadores de los dos estudios que fueron clave para la determinación de la IG Mendoza para el AOVE.

Alfredo Baroni, coordinador técnico del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), y otro de los investigadores que junto con Guardia trabajaron fuertemente para promover la IG Mendoza, destacó los beneficios directos para el posicionamiento de Mendoza en el mundo.

“En Argentina, las IG y DOC está más desarrollada en la industria vitivinícola, pero a nivel mundial, sobre todo en Europa, existe también para alimentos como el queso roquefort, y el aceite de oliva. De hecho, en la Unión Europea hay 103 Indicaciones Geográficas o Denominaciones de Origen y el único fuera de Europa hasta ahora era Túnez. Mendoza se suma a este selecto grupo y de hecho somos la primera IG para AOVE reconocida en todo el continente americano, lo cual nos posiciona muy bien en el mercado internacional. Esto seguramente implicará un incremento de las exportaciones, mayor demanda de nuestros productos y que poco a poco se vaya instalando la marca “Mendoza” de la mano de la variedad emblemática Arauco como se logró en su momento con el Malbec”, afirmó Baroni.

Las Indicaciones Geográficas (IG) y Denominaciones de Origen constituyen herramientas que permiten diferenciar y hacer distinguible la calidad de un producto vinculada con su origen geográfico. En este caso, Mendoza.

En este sentido, mediante Resolución 31/2022 publicada el 7 de junio de 2022, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca determinó que se cumplieron todos los requisitos técnicos y legales, y las condiciones para la obtención del reconocimiento de la IG “Aceite de Oliva Virgen Extra de Mendoza”, y por lo tanto se constituye la IG y aprueban los logos para la comercialización de los productos que estén incluidos en la misma.

Investigaciones clave

Una de las investigaciones clave para la determinación de la IG Mendoza, fue sobre la “Percepción diferencial de aceites de oliva viren extra de Mendoza”, elaborado por Alfredo Baroni, Gabriel Guardia, Andrea Antonietti y Cecilia Fernández, y establece que existen claros caracteres que identifican el AOVE mendocino y una imagen por parte de los consumidores acerca del mismo que aparece como consensuada. El AOVE mendocino se pude identificar como un aceite con cuerpo, fuerte, frutado y con un picante intermedio de acuerdo a la percepción de los consumidores, según el estudio.

Lo interesante es que los resultados de las encuestas mostraron una vinculación clara entre la zona de producción y la preferencia al momento de adquirirlo, ya que el 75% de los encuestados prefirieron el AOVE mendocino y este patrón de respuesta fue igual en los consultados de las distintas provincias.

La otra investigación sobre “Construcción de  perfiles sensoriales para aceites de oliva virgen extra de La Rioja y Mendoza”, realizada por Alfredo Baroni y Gabriel Guardia, analizó la metodología del COI (Consejo Oleícola Internacional) para diferenciar los aceites de oliva de dos regiones geográficas de gran importancia en la producción de AOVE argentinas, como La Rioja y Mendoza.

De acuerdo con los resultados, ambos paneles destacaron mayor amargor y picante en las muestras de Mendoza respecto de las de La Rioja mientras que el frutado, la hoja de olivo y el tomate fueron caracteres prácticamente comunes o con muy pocas diferencias entre los aceites. Los AOVE de Mendoza se destacaron también por un mayor cuerpo y fuerza frente a los de La Rioja, los que destacan por su mayor presencia de almendra.