Cada año y medio Manuel Mas recibe una oferta de compra de Finca La Anita. Pero hace más de 20 años que no la vende. Le quisieron comprar la bodega desde Salentein hasta su importador en Estados Unidos. No es para menos. La bodega está en el km 0 de Agrelo, en un terreno de 70 hectáreas que producen entre 40 y 80 quintales de uva, y que en 20 años se convirtió en una de las propiedades más preciadas de la zona. Aún vendiendo gran parte de la uva que produce, la bodega asegura el empresario, “no me dio un centavo”.  “Lo sigo porque es un proyecto que me gusta y siempre quise que fuera un modelito único de bodega. Lo hice y no lo volvería hacer, aún cuando muchas veces me han propuesto vender y comprar otras bodegas. Estos son los primeros 20 años de Finca La Anita, pienso seguir disfrutándola por 20 años más”, bromea. ¿Cuánto vale Finca la Anita hoy? Un comisionista hace poco le aseguró a Manuel Mas que si alguien le propusiera comprarla, el debería sentarse en no menos de 10 millones de dólares. “Ya dije que no la voy a vender. Esto para mí es un gusto. Gracias a La Anita conocí a muchos de los personajes del mundo del vino, la gastronomía, el arte, la literatura, el periodismo gente muy interesante que no conocía antes, cuando yo trabajaba en el mundo de las obras viales. ¡Eso sí que era aburridísimo!”. Manuel, quien es mendocino de nacimiento pero vive en Buenos Aires desde hace muchos años, es dueño de una importante empresa de obras viales. Amante de la música clásica, la escultura y la pintura, subraya que uno de los hitos más importantes de los 20 años de La Anita fue su amistad con el célebre violinista (ya fallecido) Alberto Lysy, quien era un gran fan de sus vinos. Los lazos con Pulenta, Pescarmona y con otras familias conocidas de Mendoza también se establecieron mediante Finca La Anita. Hoy pensando en el futuro, está formando a dos sobrinas suyas y a un ahijado, que están tomando conocimiento de la empresa para poder remplazarlo en el manejo de la finca. Soledad Vargas, su enóloga, y su flamante asesora Susana Balbo, completan su equipo. Hoy los vinos de La Anita (una producción limitada de 140 mil botellas) se venden principalmente en los restaurantes paquetes de Rosario, Córdoba, Patagonia y Buenos Aires en un 60%. El resto sale a Estados Unidos, principalmente en California. “Mucho consumidor Premium que quiere hacer fiestas con vinos argentinos”, comenta Manuel. También exporta a Brasil y China. Junto al chef Francis Mallmann a quien considera un gran amigo, emprendió algo diferente abriendo el restaurante Garzón en Punta del Este que aún conservan. Para conmemorar los 20 años, Manuel Mas y su equipo elaboraron un corte del primer y el último vino que produjo La Anita, Syrah, su cepa fundacional y la novedad, el Petit Verdot, una botella de $300 en partida limitada de 2000 botellas. Están todas vendidas.

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