El proyecto de inversión de la empresa canadiense Geothermal One, perteneciente al grupo australiano Earth Heat, que pretendía iniciar la exploración y la posterior explotación de energía geotérmica en Malargüe ha quedado suspendido.

Para la empresa, las condiciones financieras y económicas tanto internacionales como locales son adversas para avanzar en la inversión, que inicialmente requería de U$S1 millón de dólares para iniciar la exploración y U$S3 millones más para alcanzar la etapa de prefactibilidad.

La energía geotérmica se obtiene de la extracción del calor interno de la Tierra. Consiste en utilizar el agua que se calienta naturalmente bajo la tierra o el vapor que ésta desprende para generar energía.

La generación es posible instalando plantas en sitios que tengan características geológicas particulares. Una de las zonas con potencial geotérmico –según la evidencia superficial– está a los pies del volcán Peteroa, a 120 kilómetros de la villa cabecera de Malargüe.

Según los plazos previstos inicialmente, durante este verano debían comenzar los trabajos en la zona. Pero Gustavo Racioppi, de Geoenergía, la empresa local asociada en el proyecto, fue quien confirmó a Diario UNO que la inversión está en suspenso. Éste era el primer proyecto que se iba a desarrollar en Mendoza para la obtención de energía geotérmica –se caracteriza por ser limpia y de origen natural– y que el Gobierno de Mendoza se manifestó interesado en apoyar.

Por esta razón, el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, lamentó que el proyecto haya quedado en suspenso. “Me preocupa, porque éste es un tipo de energía limpia que la Provincia está interesada en promover. Pero no podemos interferir en las decisiones de las empresas internacionales que deciden frenar las inversiones. No hemos tenido comunicación oficial por parte de la empresa, pero tampoco tiene por qué hacerlo. De todos modos, hay otras firmas interesadas con las que se podría avanzar en este tipo de proyecto”.

En palabras de Racioppi, hay dos motivos por los que el proyecto se paró. El primero es la situación financiera mundial, que afectó a la empresa. “Cada uno de los proyectos de la firma canadiense cotiza en bolsa y, en épocas de inestabilidad y convulsión, los europeos no tienen plata para invertir y los canadienses son cautos. Nadie se arriesga a invertir en los países emergentes”, analizó el referente de Geoenergía.

En segundo lugar está el problema a nivel local. “Las empresas que deciden invertir en Argentina se encuentran con obstáculos que desalientan las inversiones. Cuando obtienen ganancias quieren disponer de sus fondos y hoy hay complicaciones para obtener la liquidación de divisas. Hasta que esto no se flexibilice, el panorama se presenta complicado”, analizó Racioppi.

La zona donde la empresa canadiense puso el ojo se presume que tiene un gran reservorio de energía geotérmica. Está ubicada a los pies del volcán Peteroa, a unos 120 kilómetros de la villa cabecera de Malargüe. Hasta ahora no se sabe qué tan grande es el potencial de la zona, pero por la evidencia superficial de la zona –hay un volcán y aguas termales– podría ser de importancia.

Los reservorios de energía geotérmica pueden servir para generar electricidad mediante turbinas que aprovechan el vapor de agua o el agua caliente extraída del subsuelo para generar electricidad.

La clave del proyecto que permitiría el aprovechamiento de este recurso natural son las obras complementarias para derivar la generación de la electricidad que resulte al sistema interconectado eléctrico nacional. Es decir que hace falta el tendido eléctrico que permita trasladar la electricidad que se genere en base a energía geotérmica al resto de la red, explicó Racioppi.

Potencial Mendoza tiene 14 zonas con potencial geotérmico, de las cuales diez son buenas y cuatro no tanto. De todas ellas, las dos mejores son la del Peteroa y la de Los Molles, también en Malagüe.

Pero también hay sitios con potencial en El Sosneado, San Rafael y en Cacheuta, en Luján. Fuente: Diario Uno

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