Jean Claude Berrouet es nada más y nada menos que el chef de cave de Pétrus, bodega de Pomerol que elabora uno de los Merlot más conocidos y caros del mundo (según la añada, el precio ronda los 1.000 euros la botella). Berrouet estuvo en Mendoza este fin de semana durante el 10 Aniversario de Tapiz, contratado por Tapiz para lograr el merlot top de Argentina. A diferencia de otros asesores, Berrouet sólo se desempeñará como consultor de Tapiz dentro de Argentina. En el mundo también asesora una bodega en Estados Unidos (California, propiedad del grupo Moueix) una en Israel y otra en China. A la bodega de la familia Ortiz Berrouet arribó de mano de otro francés, su amigo eingeniero agrónomo Philippe Plá. “Sólo trabajo con amigos en proyectos que me gustan, pero no tengo intención de convertirme en asesor de otras bodegas”, destacó este elegante bordelés de 71 años quien llegó acompañado de uno de sus hijos, Jean Francois.
Enólogo y jefe comercial del grupo JP Moueix no sólo se ocupa del legendario viñedo de “arcilla azul” de Pétrus en Pomerol sino Trotanoy y Magdeleine, reconocidos chateaux bordeleses de Saint Emilión. Opuesto a los vinos concentrados y llenos de madera, algunos medios lo tildan de tradicionalista. Algo que a él parece molestarle. Cuando le mencionamos que su nombre es legendario para muchos enólogos del mundo contesta sencillamente: “yo no soy nada; lo que perdura es el vino, cuando yo no esté Pétrus subsistirá, existía antes que yo, lo mismo que Tapiz y estará luego que yo Lo importante es lograr un gran vino y eso solo se logra con un equipo de gente”. Se sabe, el Merlot es una cepa que nunca tuvo demasiados adeptos en Argentina. De hecho ocupa una pequeña porción de superficie cultivada de tintas en la actualidad. Por el contrario es la variedad más importante de Burdeos (Francia), y la que remplazó al Malbec luego de la plaga de la filoxera. Antes era el Malbec, llamado Cot o Auxerrois, la principal variedad de esa zona. Desde su llegada en 2012 Berrouet pidió varios cambios en el viñedo; modificó el riego, los trabajos culturales en viñedo (disminuyó la poda y prácticamente desechó el deshoje) e incorporó algunas pocas modificaciones en bodega. “Es muy exigente con el detalle” comentó Patricia Ortiz propietaria de Tapiz, quien se mostró muy satisfecha con los resultados que han tenido hasta ahora contratando a uno de los asesores más caros y prestigiosos del mundo. Berrouet por su parte destacó que no quiere hacer un Merlot tipo Burdeos; “quiero conocer cómo se comporta esta variedad en Argentina y acompañar a la naturaleza para que nos dé la mejor expresión posible, el Merlot tiene una venta muy estrecha, el secreto estará en encontrar precisamente esa ventana”.

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