Se hicieron rogar, pero finalmente llegaron. Luego del éxito comercial obtenido en más de 60 ciudades del mundo, los vinos de Tamarí comienzan a comercializarse en territorio nacional.

La bodega perteneciente al grupo vitivinícola chileno Viña San Pedro Tarapacá, intentará conquistar el paladar argentino con tres líneas de vinos: “Tamarí Varietales” y “Tamarí Reserva”, de las cepas Malbec, Cabernet Sauvignon y Chardonnay; más el premiado Malbec de la línea “Tamarí Ar”, que recibió 92 puntos del reconocido crítico Robert Parker de la revista Wine Advocate.

Todos estos productos fueron elaborados en la finca de más de 500 hectáreas ubicada en el departamento de San Carlos, corazón del Valle de Uco, Mendoza, y ya están disponibles en los principales supermercados y vinotecas del país, comercializados por CCU Argentina, propietaria y productora de marcas como Schneider, Imperial, Salta, Bieckert, Real, La Victoria y El Abuelo, y también comercializadora de cervezas líderes a nivel mundial, entre las que se encuentran Guinness, Corona, Budweiser y Negra Modelo, entre otras.

Los números indican que Bodega Tamarí exporta 120 mil cajas por año de vino de alta gama y su facturación en comercio exterior supera los 2,5 millones de dólares.

El nombre “Tamarí” proviene de la lengua Huarpe, propia de los pueblos originarios de Mendoza, y significa ‘hacer las cosas por amor, con pasión y sentimiento’.

En esta línea, los vinos se proponer reflejar la delicada labor de las mujeres que cosechan las vides. “Los viñedos a partir de los cuales se elaboran los vinos Tamarí están ubicados entre 900 y 1100 metros sobre el nivel del mar, justo al pie de la cordillera.

Con tecnología de punta, en la bodega elaboramos anualmente más de 5 millones de litros de vino premium”, comentó Andrea Ferreyra, destacada enóloga mendocina. A preparar las copas y descorchar, entonces.

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