CCU Argentina anunció la llegada a Mendoza de sus líneas de piscos. Se trata de los productos premium Control C, Mistral Nobel y Mistral Especial provenientes del portfolio de Compañía Pisquera de Chile (CPCh), una empresa que nació en el 2005 de la fusión entre CCU y Cooperativa Control Pisquero, la entidad más antigua de productores de pisco chileno y la productora más grande del mundo de esta bebida.

El pisco es un destilado del vino que en Chile se produce exclusivamente en las regiones de Atacama y Coquimbo, conformando su Denominación de Origen (D.O.), la cual fue establecida en el año 1931. El pisco se elabora principalmente con cinco tipos de uvas y su graduación alcohólica oscila entre los 30 y los 50 grados.

Los piscos que comercializará en Argentina la compañía CCU, de Pisquera de Chile, van de los 35 a 40 grados de alcohol y en precios que oscilarán entre los $60 a $140 precio final al público. La apuesta comercial hará foco en supermercados y en las vinerías especializadas en todo el país, donde se mueve el mayor volumen de mercado, pero con una apuesta fuerte en el canal de los bares en el que hay un contacto directo con los consumidores.

“La categoría de piscos no ha tenido mucho desarrollo en la Argentina, a diferencia de lo que son bebidas como el ron, wiskies y vodkas, por lo que somos optimistas sobre el potencial que tiene esta bebida”, advierte Thomas Siedmann, gerente general de la Unidad de Negocios Vinos, Licores y Destilados de CCU Argentina. La llegada de los piscos Control y Mistral a la Argentina se explica también por el fuerte crecimiento que está teniendo el rubro “bebidas” en la Argentina. En ese sentido, desde CCU y Pisquera de Chile esperan vender unas 10.000 cajas de seis botellas sólo este año en la Argentina, lo que representa “copar el 40% del mercado con la expectativa de crecer a dos dígitos por los próximos cinco años”, explica Juan Pablo Solís de Ovando Lavín, director comercial de Pisquera de Chile.

“La categoría destilados, dentro del rubro bebidas alcohólicas, está creciendo muy fuerte en la Argentina, con tasas anuales en torno al 25%, debido a que el consumidor argentino está ávido de conocer nuevas experiencias y productos y tiene una mayor capacidad de consumo”, explica Siedmann, antes de señalar que el consumidor argentino está “dispuesto a pagar más por bebidas de calidad. Por eso las marcas que más crecen son las más caras”. Fuente: MDZ

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