Los vinos de la vendimia 2013 reflejan la alta calidad de las uvas seleccionadas, con muy buen estado sanitario. Se obtuvieron tintos que sobresalen por su intensidad aromática, por su elevada concentración de color y por sus taninos suaves, ideales para el añejamiento prolongado. Las cepas blancas se destacan por sus aromas frescos y delicados, con marcados perfiles cítricos y minerales. La bodega elabora sus vinos con uvas provenientes de tres grandes regiones mendocinas: el Valle de Uco, el Oasis Este y la zona Alta del Río Mendoza. El objetivo es obtener la mejor fruta de cada terroir y reflejar con fidelidad la tipicidad varietal en sus vinos. La madurez fue más lenta que el año anterior (en comparación, unos 8-10 días más tarde). El alcohol potencial fue moderado, sin llegar a valores muy elevados, lo cual trajo aparejado un buen nivel de acidez (por un menor contenido azucarino), excelentes valores de pH y, en el caso de los tintos, perfiles polifenólicos muy elegantes. Durante todo el período de maduración de las uvas la sanidad de los viñedos fue muy buena. Solo se registraron dos momentos de lluvias copiosas, pero acotados a principios de febrero y, luego, durante Semana Santa. En lo que se refiere a las condiciones climáticas para las uvas blancas, las lluvias de febrero fueron de corta duración no llegando a afectarlas mientras eran cosechadas para los vinos bases del espumante de la línea Novecento; por el contrario, la elaboración del Novecento Cuvée se desplazó una semana para esperar la cosecha de Pinot Noir, con un resultado de uvas más ricas, con mejor acidez y complejidad, ideales para su corte posterior con un Chardonnay más sutil. En el caso de Dante Robino Chardonnay, su cosecha fue bastante tardía respecto al varietal, debido a que las uvas provienen de una región muy fría del Valle de Uco. En cuanto a las condiciones climáticas para las uvas tintas, las lluvias de semana santa generaron mayores tamaños de bayas por la absorción de agua en las primeras uvas. Pero luego, gracias al retorno de un verdadero “otoño mendocino”, todo el mes de abril fue soleado, cálido y dulce durante el día y mientras las noches se tornaban más frescas. Ello permitió que con un retardo de 10 días se reiniciara la vendimia de tintos, con la elaboración de excelentes vinos Malbec, Bonarda y, finalmente, Cabernet Sauvignon para la línea Novecento. Con respecto a los mismos varietales seleccionados para la línea Dante Robino, también se obtuvieron calidades excelentes, sobre todo de uvas provenientes de Luján, Tunuyán y Tupungato. En lo que hace a los vinos de Alta Gama, las uvas para Gran Dante Malbec fueron cosechadas del viñedo que rodea la bodega, en Perdriel, el 18 de abril. La perfecta madurez en azúcar y la muy buena acidez encerradas en granos pequeños, permiten mantener aún este vino nuevo en contacto con sus orujos, porque todavía tiene mucho para entregar antes de su crianza en barricas. Por otra parte, las uvas para Gran Dante Bonarda fueron cosechadas el 23 de abril de los viñedos provenientes de Santa Rosa. La excelente calidad de estas uvas permite obtener un vino de larga maceración con sus hollejos y semillas, antes de iniciar su crianza en barricas. El muy positivo balance enológico para esta nueva cosecha 2013 sumado al trabajo mancomunado de todos los sectores involucrados, auguran la obtención de vinos de excelencia en todas sus líneas: Novecento, Dante Robino y Gran Dante.

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