¿Se manejan con alguna producción fija por año?

Uno tiene un concepto sobre lo que quiere del vino y vamos hacia eso. Es lo que sale. La producción está definida por la calidad del vino, un año pueden ser 1000 cajas y otro 10.000. Por ejemplo, esta cosecha 2013 puedo llegar a 10 mil cajas tranquilamente, otros años no fue así. Y si no se vende, estiraré la cosecha, y al otro año no lo elaboro. No necesito venderlo. ¿Te da lo mismo venderlo o no?
El pan mío me lo da Catena (NDR: Vigil es el enólogo jefe de Catena Zapata). El Enemigo es una diversión o … una canita al aire. ¿Hay margen para divertirse en una industria que está pasando una coyuntura durísima?

Es verdad, la industria vitivinícola está pasando por una coyuntura que es tremenda. Pero justamente proyectos como El Enemigo son los que pueden significar una salida o un poco más de oxígeno para los pequeños productores.
Siempre hemos tenido ciclos y coyunturas difíciles, y se han pasado. La ventaja ahora es que estamos muy fortalecidos. La idea es seguir creciendo y seguir pensando a futuro. Esta es una industria milenaria y hay que experimentarla desde ese lugar. Y las coyunturas, pasarlas y vivirlas lo más tranquilo posible. Es un momento de mucho cuidado.
Hoy el pequeño y mediano productor es el más afectado. Y es ahí que nosotros con este tipo de proyectos podemos apuntalar a cierto tipo de productores. ¿Qué diferencias hay entre los vinos que elaborás para Catena y los de tu proyecto personal?

Para mí hacer un vino es lo mismo en cualquier caso. Es lo que sé hacer y lo hago con la misma intensidad. Con El Enemigo tomo algunos riesgos que quizás en otro momento no hubiera tomado con otros vinos. ¿El Enemigo ya se transformó en un vino récord?

De algún modo, sí. Porque estamos festejando haber superado la línea de los 10.000 puntos Parker, acumulados, de la cosecha 2004 a la del 2009, tras recibir puntajes por arriba de los 90 puntos cada vino examinado. Es algo que en el mundo no ha sucedido y somos los primeros en haberlo logrado. La línea se compone de las etiquetas Enemigo y Gran Enemigo, y próximamente estamos sacando tres vinos de viñedo único, que está muy de moda, de variedad cabernet franc. ¿Un gran espaldarazo no?

Es un logro que internamente es muy importante para nosotros porque representa que hemos ido progresando y seguimos en un camino, como la vitivinicultura, a pesar de las coyunturas. ¿Cómo viene el proyecto de Marcelo Tinelli?

Ahora Marcelo está un poco desconectado del proyecto porque está abocado a su situación laboral. Pero nosotros, en bodega Catena Zapata, seguimos trabajando en un vino ícono, de gran calidad. La idea es cuando sintamos que el vino esté listo, lo sacamos al mercado. Está bueno que cuando los vinos íconos tienen una buena cosecha valgan más y cuando no, valgan menos, y que así se mueva el mercado. En este caso, el precio lo dará la calidad que tenga la cosecha de ese año.

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