La empresa de capitales nacionales, South American Green Oil (SAGO), principal productor de una nueva semilla de castor que revoluciona la matriz energética por sus características únicas, ha celebrado un acuerdo con los productores olivícolas y vitivinícolas en la zona de Las Catitas, Mendoza, para producir 30 hectáreas. Estos productores analizaron una alternativa económicamente viable para aprovechar las ventajas que posee el tártago en tierras marginales.

“El objetivo del acuerdo es sacar el máximo provecho de las tierras y reconvertir la zona en un polo productivo de aceite de tártago, refinar el aceite en origen, dándole mayor valor agregado y lograr que los productores se beneficien fomentando el desarrollo social y económico de la región”, cuenta Pablo Chardin, Presidente de SAGO.

Luego de varias investigaciones y ensayos para verificar la adaptación del cultivo de tártago en la zona, los resultados exitosos de las pruebas llevan a SAGO a confirmar este acuerdo para sembrar a partir del mes de septiembre 30 hectáreas de tártago.

Este desarrollo, además, permitirá a la empresa y los productores asociados la construcción de una planta extractora y almacenamiento de aceite para darle valor agregado en el origen al cultivo. La construcción de la misma está estimada para el 2014 y permitirá acopiar la cosecha de los productores, prensar e industrializar el aceite en sus cuatro tipos de refinación aprovechando el know how sobre las aplicaciones químicas del aceite de Dr. Jorge Perez, Jefe de Departamento de Investigación y desarrollo de aceites de SAGO.

“Se producirá aceite de castor comercial, aceite desgomado, refinado de grado extra claro y grado farmacéutico y desde la planta se operará como un centro de refinación y distribución para la demanda de aceite de las industrias químicas de la zona, como así también, aprovechar la cercanía a Chile y la salida al pacífico para la exportación del aceite a mercados internacionales”, explica Pablo Chardin, Presidente de SAGO.

Cultivo óptimo

El cultivo de Higuerilla Maravilha brinda al productor agropecuario una nueva alternativa de producción, originalmente pensada para ambientes con riesgo de déficit hídrico, pero que por el muy alto valor de su producción es una alternativa para todo suelo bien drenado, explican desde SAGO.

La variedad de tártago Higuerilla Maravilha se desarrolló a partir de ejemplares naturalizados en el país. La arquitectura de la planta presenta una raíz pivotante que puede llegar a los 3 a 4 metros de profundidad, y controla el cierre de sus estomas para evitar la transpiración excesiva, de esta forma obteniendo producciones estables en condiciones de déficit de humedad. En SAGO vieron el potencial de este cultivo y seleccionamos la variedad de Higuerilla Maravilha por el tamaño y cantidad de frutos, su indehiscencia (el fruto no cae al suelo) y el porcentaje de aceite obtenido por su prensado.

Al mismo tiempo, por la forma del fruto, y ciertos componentes aromáticos, este cultivo posee un mecanismo defensivo contra la mayoría de las plagas, como hormigas, palomas y orugas.

Es por esto que nos complace invitar a los productores a acompañarnos en el proceso de adaptar la tecnología que acompaña a la Higuerilla Maravilha a las zonas donde su propuesta de valor es fuerte, y exista un espíritu innovador.

El aceite obtenido del prensado de la Higuerilla Maravilla se conoce como aceite de castor, o aceite de ricino. De este último deriva el nombre de Ricinoquímica, otorgado a la industria de este producto. La cadena de agregado de valor de este aceite posee su propio nombre dado que no posee productos sustitutos que puedan reemplazarlo. Esto, acompañado de las propiedades especiales del aceite de castor, hacen que su precio oscile entre 1,5 a 3 veces el valor de otros aceites como el de soja o girasol.

El producto que se extrae de la semilla Higuerilla Maravilha es el Aceite de Castor (también llamado Ricino), materia prima para la producción de biocombustible y de diferentes subproductos e insumos agrarios de origen orgánico. Estas semillas tienen un alto rendimiento en aceite muy superior a otras variedades utilizadas.

En Argentina el mercado de Biodisel es de aproximadamente 2.500.000 toneladas anuales. El proyecto de SAGO que tuvo una inversión inicial de tres millones de dólares pretende adicionar un 4,5% a la producción anual de biodisel, cubrir unas 25.000 hectáreas en los primeros 5 años y llegar a producir 112.500 toneladas en ese lapso.

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